De sus ojos caen lágrimas llenas de tristeza.
Aún no se lo cree, pero se lo tiene que creer, lo ha visto con sus propios ojos.
Él besando a otra, una desconocida para ella.
Siente que se muere por dentro, que su corazón se va rompiendo poco a poco.
No para de llorar, aunque tampoco lo quiere impedir. Quiere desahogarse. Se enciende un cigarro, lo necesita.
Se conecta, él esta conectado. ¿Le habla? ¿Le pregunta por esa chica? No, no quiere que piense que le importa. ¿Que hace?
Opta por lo sano, desconectarse.
¿Es que tiene que estar toda la vida así? ¿Sufriendo por gente a la que no le importa? En fin, como suelen decir, la vida no es un camino de rosas. Pero por una vez, le gustaría sentirse querida, amada y no sufrir. No pide más. Pero eso es demasiado. Se tumba en la cama y duerme. Al menos puede tenerle en sus sueños, solo en sus sueños...
No hay comentarios:
Publicar un comentario